Solicito plomero

Hay una fuga en el ojo. La tubería se saturó cuando las palabras se atoraron en la garganta.

Remember

Escribo para no perderme.

Epifanía

Alguien apagó el switch. Apretó alevosamente el botón que permite que las palabras salgan sin problema desde la profundidad. Se dio cuenta cuando tomó la pluma, puso la fecha en una hoja en blanco, escribió el destinatario y luego no pudo escribir más. Nada. Sólo la fecha, un nombre y dos puntos.
Creyó ver que los renglones de la página vibraban, se movían, no querían sostener sobre sí las palabras que pretendían equilibrarse como si fueran alambristas de circo.
Pensó que era cuestión de tiempo. Pasaron minutos y horas y días y semanas y meses. Y lo intentó de nuevo. La fecha, el nombre y dos puntos. Y entonces un montón de letras corrieron a pararse sobre los renglones haciendo malabares, aferrándose a ellos con miedo.
Enseguida lloró y el agua hizo que las grafías se convirtieran en una mancha amorfa. Sin sentido. Sin sentido le parecieron las palabras que logró rescatar. Sin sentido porque no tenían emoción. Porque hace un tiempo alguien alevosamente apagó el interruptor. Y las palabras se quedaron miedosas y a oscuras en un rincón.

Instantáneas tlacotalpeñas (¿o tlacotalpenses?)

El color de la ciudad. Casas de puertas abiertas.


Parece que ahí no pasa el tiempo. Y si lo hace, es demasiado lento.


A la orilla del Papaloapan, la vida es más sabrosa.

A que sí

A diario vivo entre escenarios y butacas, enormes salas de muros blancos, objetos que parecen incomprensibles, luces de colores, vestidos brillantes, páginas que no dejan de aparecer una tras otra, y sonidos que inundan el ambiente.
Hay egos inconmensurables, movimientos que provocan el llanto, palabras que emocionan, pinturas que te quitan el aliento, discursos que dejas de creer e historias que escuchar en voz de ellos, de los artistas.
Y luego debo procesar toda esa información, esas emociones y ponerlo en papel. Permitir que otros se enteren, compartir la experiencia, transmitir el conocimiento. Y me encanta. Me apasiona.
Son el teatro, la danza, la música, la pintura, la fotografía y todas las variantes de éstos. Es el arte. Es mi vida. A que sí.